Colombia necesita despertar de épocas de oscurantismo contractual, debemos volver a las discusiones amplias, respetuosas, técnicas, de apoyo, de análisis con los funcionarios que planean el futuro del país; nuestro aporte acotará y definirá claramente las mejores opciones, llenará de argumentos técnicos a los funcionarios y en esa sinergia ganará el país.