El país requiere cada vez más de ingenieros integrales, la tendencia actual de especialización exagerada y la dedicación exclusiva a una actividad particular, ha minado nuestra capacidad para lograr una visión amplia del conocimiento apoyada en la interrelación con otras especialidades. Cada vez que un ingeniero tiene la posibilidad de incursionar en campos más amplios, obtiene una sensibilidad y buen juicio para tomar decisiones integrales, esto usualmente lo llamamos experiencia.