La primera línea del Metro de Bogotá entró en una nueva etapa técnica con las primeras verificaciones de rieles sobre un tramo del viaducto, entre el patio taller, ubicado en Bosa, y el sector próximo a las primeras estaciones del sistema. La actividad contó con la participación de la Empresa Metro de Bogotá, el concesionario Metro Línea 1 y la interventoría del proyecto.

Durante el ejercicio se movilizó uno de los trenes que ya se encuentran en la ciudad, en una prueba remolcada orientada a revisar el comportamiento de la infraestructura férrea instalada. Este tipo de procedimiento permite observar condiciones asociadas a los rieles, peraltes, distancias entre elementos y respuesta inicial del tren sobre la estructura elevada, antes de avanzar hacia pruebas con tracción eléctrica.

La verificación se realizó en un sector donde la línea férrea ya está instalada sobre el viaducto. Según la información divulgada por el Distrito, la primera línea completó recientemente 14 kilómetros de viaducto construido y seis kilómetros de vía férrea, dentro de un trazado total de 23,9 kilómetros. El avance general del proyecto, con corte a abril de 2026, fue reportado en 77,53 %.

El recorrido efectuado no corresponde todavía a las pruebas dinámicas completas previstas para el sistema, sino a una etapa de comprobación previa sobre la infraestructura instalada. De acuerdo con la programación reportada, las pruebas dinámicas se realizarán inicialmente sobre un tramo de aproximadamente 5,7 kilómetros del viaducto, entre el patio taller y las primeras estaciones de la línea.

Esta fase hace parte del proceso de puesta a punto de un sistema ferroviario urbano, en el que se revisa la interacción entre tren, vía, estructura, sistemas de alimentación eléctrica, señalización y condiciones operativas. Antes de entrar en operación comercial, cada tren debe cumplir recorridos de prueba y procesos de certificación que validen su desempeño técnico y de seguridad.

Los trenes de la primera línea son eléctricos y cuentan con tecnología de automatización GoA4, correspondiente al mayor nivel de operación automática en sistemas ferroviarios. Cada unidad está compuesta por seis coches y tendrá capacidad aproximada para 1.800 pasajeros.

Uno de los siguientes pasos técnicos será la energización del tercer riel, sistema que permitirá que los trenes se desplacen con tracción propia sobre el viaducto. Esta transición marcará el paso de las pruebas remolcadas hacia recorridos con operación eléctrica controlada.

Estas pruebas representan una fase de especial interés técnico, porque integran componentes de infraestructura elevada, sistemas ferroviarios, control operacional, energía, seguridad y gestión de obra en uno de los proyectos de movilidad urbana más relevantes del país.