Durante décadas, el Canal del Dique ha sido una infraestructura determinante para la navegación, el abastecimiento hídrico y la dinámica ambiental del Caribe colombiano. Sin embargo, también ha estado asociado a inundaciones recurrentes, deterioro ecosistémico y acumulación de sedimentos que afectan cuerpos de agua, ecosistemas costeros y operaciones portuarias.
Con el propósito de analizar su estado actual y los desafíos de su intervención, la sede Julio Garavito Armero de la Sociedad Colombiana de Ingenieros fue escenario del Foro Canal del Dique: avances y perspectivas, un espacio técnico orientado a revisar los avances del proyecto y su impacto ambiental, social e hidráulico.
En sus palabras de bienvenida, el ingeniero Hernando Monroy Benítez, presidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, destacó la importancia de que los grandes proyectos de infraestructura se orienten por criterios técnicos rigurosos y análisis interdisciplinarios, especialmente en un momento en que el país enfrenta emergencias por inundaciones y eventos climáticos extremos.
Un sistema complejo que exige soluciones integrales
Durante la jornada se reiteró que el Canal del Dique no puede entenderse únicamente como una obra hidráulica. Su funcionamiento involucra aspectos ambientales, transporte fluvial, protección de comunidades, dinámica sedimentaria y seguridad territorial.
El proyecto busca restaurar ecosistemas degradados, mitigar el riesgo de inundaciones, garantizar la navegabilidad y reducir el aporte de sedimentos hacia la bahía de Cartagena, en un sistema que impacta directamente a más de un millón de habitantes en su área de influencia.
Para ello se contemplan estructuras de control de caudales, esclusas para mantener la navegación, diques de protección y la reconexión de ciénagas, con el propósito de recuperar la dinámica hídrica del sistema y reducir los impactos ambientales acumulados.
Estado actual del proyecto
Durante el foro se explicó que el contrato de concesión se encuentra vigente y en fase preoperativa, mientras avanza la elaboración del estudio de impacto ambiental requerido para su licenciamiento.
Este requisito modificó el cronograma inicial y extendió la etapa previa a la construcción, condición necesaria para avanzar hacia la ejecución de las obras.
Mientras tanto, se desarrollan actividades de mantenimiento, monitoreo hidráulico, dragado de mantenimiento y gestión del riesgo, con el fin de garantizar la navegabilidad y la protección de las comunidades ribereñas.
Control hidráulico y reducción de sedimentos
Uno de los aspectos centrales del proyecto es el control del ingreso de caudales y sedimentos al canal, considerado esencial para disminuir la sedimentación en la bahía de Cartagena y recuperar ecosistemas costeros y marinos.
Las obras previstas permitirán regular los flujos y orientar los sedimentos hacia zonas controladas, reduciendo los impactos ambientales y los riesgos para la navegación y la infraestructura portuaria.
Impacto social y relación con las comunidades
El proyecto incorpora componentes sociales orientados al fortalecimiento de infraestructura comunitaria, proyectos productivos y generación de empleo en la región.
Durante el foro se resaltó que la participación y apropiación social del proyecto será determinante para su viabilidad, especialmente en el contexto de consultas previas y procesos de licenciamiento ambiental.
Conclusiones principales del foro
- El Canal del Dique es un sistema estratégico nacional: Su intervención incide en la gestión del riesgo, la protección ambiental, la navegabilidad y la seguridad de comunidades ribereñas.
- El control hidráulico y sedimentológico es esencial: Regular caudales y sedimentos permitirá reducir inundaciones, recuperar ecosistemas y proteger la bahía de Cartagena.
- El licenciamiento ambiental redefine los tiempos del proyecto: El estudio de impacto ambiental es un requisito clave para avanzar hacia la fase constructiva.
- La gestión social e institucional será determinante: Las consultas previas, la participación comunitaria y la coordinación entre entidades inciden directamente en la ejecución.
- Las decisiones deben sustentarse en evidencia técnica: La magnitud del sistema exige monitoreo permanente, modelación especializada y análisis interdisciplinario para garantizar resultados sostenibles.







