La gestión del agua ya no puede abordarse como un conjunto de obras aisladas. En Colombia, los indicadores de cobertura rural, pérdidas en redes y capacidades de saneamiento muestran la necesidad de fortalecer la planificación por cuencas, la eficiencia operativa y la gobernanza, integrando soluciones de ingeniería con instrumentos de política pública y gestión territorial.
Ordenar decisiones alrededor del agua
El país avanza en la discusión de una actualización de la política de gestión integral del recurso hídrico, en línea con el Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026, que propone un enfoque que articule oferta, demanda, disponibilidad y gobernanza. Para la ingeniería, esto se traduce en priorizar: planificación, mantenimiento, medición y gestión de riesgos, además de inversión en infraestructura.
Cobertura: la ruralidad sigue siendo el gran desafío
Los datos sectoriales más recientes muestran brechas persistentes en la prestación del servicio de acueducto en asentamientos rurales. En 2024, 205 municipios reportaron coberturas rurales de acueducto iguales o inferiores al 15%.
A la vez, se evidencia el papel predominante de los esquemas comunitarios: las organizaciones autorizadas concentran 67,75% de los prestadores del servicio de acueducto. Esto implica que la sostenibilidad del servicio requiere fortalecer capacidades técnicas, financieras y de operación en los territorios.
Pérdidas de agua: el “agua que no llega” también es infraestructura
El informe sectorial 2024 explica que las pérdidas incluyen componentes técnicos (fugas) y comerciales (fraudes/medición), y que se evalúan con indicadores como IPUF. Para 2024, el valor medio nacional del IPUF fue 10,34 m³/suscriptor-mes, superando el estándar regulatorio de 6 m³/suscriptor-mes.
Además, la disponibilidad de información sigue siendo limitada: el reporte consolidado de IPUF cubre apenas el 25,1% del territorio nacional. Reducir pérdidas no es “solo operación”: es una estrategia de eficiencia, sostenibilidad y resiliencia del sistema.
Saneamiento y calidad: cerrar el ciclo del agua
A escala global, el avance hacia el ODS 6 ha mejorado, pero no al ritmo requerido para garantizar agua segura y saneamiento con equidad. En Colombia, ampliar y optimizar tratamiento de aguas residuales, monitoreo y control de vertimientos es parte de la ecuación: abastecimiento, salud pública, ecosistemas y productividad dependen de cerrar el ciclo del agua con infraestructura y gestión.
Referentes internacionales: lecciones para resiliencia hídrica
Experiencias como Singapur muestran el valor de integrar captación, reutilización y desalación dentro de una planeación de largo plazo, con fuerte soporte institucional. La OCDE, por su parte, plantea principios concretos para mejorar la gobernanza del agua: coordinación entre niveles de gobierno, datos para decisiones, participación y rendición de cuentas.
Y en eficiencia hídrica, los aprendizajes de países con escasez (como Israel) subrayan el rol de la innovación, la medición y la gestión de la demanda.
En este contexto, la ingeniería tiene un rol directo en elevar la calidad de la gestión del agua: desde el diseño y rehabilitación de redes, hasta la modelación, la operación, la reducción de pérdidas, el tratamiento, la instrumentación y el seguimiento de indicadores.
Estos desafíos hacen parte de la agenda técnica que hoy convoca al sector. Por ello, la Sociedad Colombiana de Ingenieros mantiene abierta la Convocatoria de Ponencias del XXVI Seminario Nacional de Hidráulica e Hidrología, un espacio académico y técnico para presentar investigaciones, estudios de caso y desarrollos aplicados en gestión del agua, infraestructura hídrica, riesgo y variabilidad climática.
La participación de ingenieros, investigadores y profesionales del sector es fundamental para fortalecer la toma de decisiones técnicas con datos, evidencia y visión territorial, en línea con los retos actuales del país en abastecimiento, calidad y sostenibilidad del recurso hídrico.
¿Qué tan lejos está el sistema del estándar de pérdidas?
Comparación visual del IPUF medio reportado frente al estándar regulatorio (m³/suscriptor-mes).
¿Qué mide el IPUF? ⌄
Es un indicador asociado a pérdidas/ineficiencias del sistema (agua no contabilizada), expresado en m³ por suscriptor al mes. Se usa para evaluar eficiencia y orientar mejoras de operación, medición y rehabilitación.
¿Por qué las pérdidas importan? ⌄
Porque el agua que se pierde en redes (por fugas, presión, medición o gestión comercial) incrementa costos, reduce disponibilidad y exige más inversión para producir/transportar el mismo volumen.
¿Qué revela una cobertura rural muy baja? ⌄
Que persisten brechas territoriales en acceso. Esto exige fortalecer soluciones adaptadas al contexto local, operación sostenible y capacidades técnicas de los prestadores rurales y comunitarios.
Fuentes
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- https://www.minambiente.gov.co/politica-nacional-del-agua/
- https://www.dnp.gov.co/plan-nacional-desarrollo/pnd-2022-2026
- https://www.superservicios.gov.co/sites/default/files/2025-12/Informe-Sectorial-de-los-Servicios-Publicos-Domiciliarios-de-Acueducto-y-Alcantarillado-2024.pdf
- https://unstats.un.org/sdgs/report/2024/Goal-06/
- https://apnews.com/article/singapore-water-security-climate-technology-malaysia-2f4a23baccdc22f46128728171ec5cff
- https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2024/05/a-handbook-of-what-works_33112bf3/bf54627e-en.pdf
- https://documents1.worldbank.org/curated/en/657531504204943236/pdf/Water-management-in-Israel-key-innovations-and-lessons-learned-for-water-scarce-countries.pdf







