Cuando en 2024 se realizó el primer foro sobre funcionalidad y mantenimiento de puentes, la ingeniería colombiana puso sobre la mesa una alerta contundente: estructuras envejecidas, mantenimiento tardío, carencia de información técnica confiable y una cultura aún reactiva frente al deterioro. Un año después, el II Foro “Desafíos en la Funcionalidad y Mantenimiento de Puentes” evidencia un cambio de enfoque: ya no solo se diagnostican las fallas, sino que se abren rutas concretas hacia un modelo más riguroso, predictivo y técnicamente fundamentado en la gestión de estas infraestructuras.

Realizado en la sede Julio Garavito de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, este segundo encuentro se consolidó como un espacio de análisis especializado sobre el estado actual de los puentes en Colombia, los avances en monitoreo estructural, la actualización normativa, la planeación desde la estructuración de proyectos y los retos que enfrenta el mantenimiento preventivo y correctivo en un país con una red vial altamente compleja.

El foro reunió a representantes de entidades públicas, especialistas en infraestructura, consultores, académicos y empresas del sector, quienes compartieron experiencias, herramientas y enfoques orientados a fortalecer los criterios de evaluación, seguimiento y gestión de estas estructuras a lo largo de su ciclo de vida.

Monitoreo inteligente y detección temprana del deterioro

Uno de los ejes más relevantes de la jornada fue la evolución del monitoreo estructural como herramienta para anticipar fallas y respaldar decisiones técnicas con información en tiempo real. El doctor Julio Emilio Torres Martín, de Monitoriza, presentó experiencias internacionales sobre la detección temprana de corrosión en cables de postensado mediante sensores especializados, explicando cómo estas tecnologías permiten identificar procesos internos antes de que se manifiesten de forma visible y reducir el riesgo de fallas súbitas.

A este enfoque se sumó el doctor Eduardo Posada, director del Centro Internacional de Física, quien expuso el desarrollo de un sistema colombiano de monitoreo remoto para puentes y taludes, basado en sensores, análisis de vibraciones e inteligencia artificial. Estas herramientas, según lo presentado, permiten registrar el comportamiento estructural en tiempo real, identificar variaciones en las frecuencias propias de los puentes y generar alertas tempranas asociadas al deterioro o la inestabilidad.

Las intervenciones dejaron claro el tránsito hacia modelos predictivos de mantenimiento, en los que el monitoreo continuo deja de ser un complemento opcional para convertirse en un insumo estratégico en la planificación de intervenciones y la gestión del riesgo.

Normativa, gestión y sistemas de información para el mantenimiento

La revisión del marco normativo también ocupó un lugar central en la agenda. El ingeniero Ricardo Saavedra, de INVIAS, explicó el proceso de actualización del Código Colombiano de Puentes, que responde tanto a la evolución de los criterios técnicos como a los aprendizajes derivados de eventos recientes y a la necesidad de armonizar la norma con estándares internacionales.

En este mismo eje, el ingeniero Daniel Santander, socio de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, abordó los avances y desafíos del Sistema Inteligente de Gestión de Puentes (SIGP), resaltando su papel en la construcción de inventarios técnicos, la estandarización de inspecciones y la toma de decisiones basada en datos. Este tipo de plataformas busca consolidar información confiable que permita priorizar intervenciones, optimizar recursos y fortalecer los procesos de seguimiento y planificación del mantenimiento.

Cultura del mantenimiento y aprendizajes internacionales

Más que una simple referencia externa, la experiencia japonesa presentada por el ingeniero Yoshihiro Sasaki, CEO de Sakaegumi Corporation y Penetron Japan Ltd., ofreció una visión concreta sobre cómo concebir el mantenimiento como una estrategia técnica continua. Sasaki explicó que en Japón este proceso inicia desde la etapa de diseño y se mantiene durante toda la vida útil de la estructura, priorizando la identificación temprana de microfisuras, fisuras progresivas y deterioro interno.

Las inspecciones se realizan con criterios diferenciados según el nivel de riesgo y la relevancia de cada puente, combinando revisión visual detallada, ensayos no destructivos y tecnologías de monitoreo. A ello se suma un registro histórico riguroso que documenta intervenciones, reparaciones y comportamiento frente a eventos extremos como sismos o crecientes, así como el uso de sistemas de protección para limitar la entrada de humedad y agentes corrosivos.

Este modelo evidenció una cultura técnica donde el mantenimiento no se entiende como reacción al daño, sino como parte integral del diseño, la gestión y la sostenibilidad de la infraestructura.

Planeación, funcionalidad y gestión del riesgo

Desde la perspectiva institucional, la ingeniera Martha Constanza Coronado Fajardo, directora general de la Unidad de Planeación de Infraestructura de Transporte (UPIT), recordó que en la red primaria existen más de 2.300 puentes cuya funcionalidad incide directamente en la movilidad, la seguridad vial y la competitividad del país.

Durante su intervención se hizo énfasis en integrar desde la fase de estructuración criterios de riesgo, interoperabilidad, sostenibilidad y costos del ciclo de vida, así como en definir con claridad los niveles de servicio esperados y los parámetros de mantenimiento asociados a cada proyecto. Los puentes, señaló, deben concebirse como piezas esenciales de los corredores viales y férreos, y no como elementos aislados.

Mantenimiento como inversión: reflexiones desde la práctica

El panel “Construcción y mantenimiento de puentes: casos de éxito, buenas prácticas, retos y oportunidades de mejora en concesiones viales” contó con la participación del doctor Juan Camilo Viviescas, jefe de Geotecnia de Double C by Conconcreto, y del ingeniero Daniel Santander, bajo la moderación de la ingeniera Silvia Álvarez, presidenta de la Comisión Técnica Permanente de Estructuras y Construcción de la SCI.

Durante este espacio se destacó que una adecuada planeación y preconstrucción permite identificar vacíos en los estudios, ajustar soluciones al comportamiento real del terreno y reducir incertidumbres en costos y plazos. Se insistió en la necesidad de fortalecer el archivo técnico y el uso efectivo de modelos BIM como herramientas para registrar la historia constructiva, los cambios de diseño y las condiciones reales de ejecución, información determinante para la gestión futura del mantenimiento.

También se subrayó la importancia de incorporar sistemas de salud estructural (SHM) y actividades de mantenimiento preventivo como obligaciones explícitas dentro de los pliegos contractuales, complementando la normativa estructural con estándares operativos aplicables en inspección, monitoreo y conservación.

En el diálogo con el público volvió a aparecer una preocupación recurrente: la tendencia a asumir el mantenimiento como un gasto operativo y no como una inversión que protege la funcionalidad y extiende la vida útil de la infraestructura.

Hacia una gestión integral del ciclo de vida de los puentes

Las discusiones del foro convergieron en una premisa común: los puentes deben entenderse como sistemas complejos que requieren planificación rigurosa, información completa, monitoreo continuo y mantenimiento oportuno durante todo su ciclo de vida. La ingeniería colombiana se encuentra en un proceso de transición hacia una gestión más técnica, preventiva y estructurada, donde la toma de decisiones se apoya cada vez más en datos, tecnología y conocimiento especializado.

Conclusiones del II Foro “Desafíos en la Funcionalidad y Mantenimiento de Puentes”

  1. El mantenimiento de los puentes debe asumirse como una inversión estratégica dentro del ciclo de vida de la infraestructura, y no como un gasto puntual. Planificarlo desde la etapa de diseño permite preservar la funcionalidad de los corredores, reducir la probabilidad de fallas críticas y optimizar los recursos públicos a mediano y largo plazo.
  2. El monitoreo estructural continuo, mediante sensores, análisis vibracional, plataformas de gestión y herramientas de inteligencia artificial, se posiciona como un soporte clave para la detección temprana del deterioro, el control del comportamiento estructural y la toma de decisiones técnicas con mayor precisión.
  3. La planeación de los puentes exige integrar desde su concepción criterios de riesgo, sostenibilidad, interoperabilidad, niveles de servicio y costos del ciclo de vida, entendiendo que su confiabilidad incide directamente en la movilidad, la competitividad y la seguridad del sistema de transporte nacional.
  4. Las experiencias internacionales mostraron que una cultura sólida de mantenimiento preventivo se basa en inspecciones periódicas diferenciadas según riesgo, registro histórico detallado de cada estructura y uso sistemático de tecnologías que permitan anticipar fallas antes de que comprometan la operación.
  5. Una gestión eficaz de los puentes requiere fortalecer el archivo técnico, aplicar de manera real las herramientas BIM, incorporar explícitamente el mantenimiento y el monitoreo en los pliegos contractuales y establecer estándares operativos claros que articulen diseño, construcción, operación y seguimiento.

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