En el marco del XXXIX Congreso Nacional de Ingeniería se desarrolló el panel “La necesidad de la movilidad ferroviaria”, moderado por el ingeniero Mario Lezaca Rojas, vicepresidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros. El espacio reunió a representantes del Metro de Medellín, Metro de Bogotá, Regiotram de Occidente y al hub ferroviario nacional, quienes expusieron el avance de obras en curso y la visión de los sistemas férreos como eje de transformación urbana y regional.
Metro de Medellín: expansión y modernización
El ingeniero Andrés Mira Uribe, gerente de Planeación del Metro de Medellín, presentó el plan estratégico de la empresa, que actualmente opera 12 líneas en el Valle de Aburrá y desde 2023 también gestiona el Metro de Quito. La empresa movilizó en 2024 más de 308 millones de pasajeros, en su mayoría de estratos 1, 2 y 3.
Entre los proyectos destacados se encuentra la construcción de la línea ligera del 80, con una inversión de 3,5 billones de pesos, y la compra de 13 trenes que serán ensamblados en Medellín con participación de ingenieros y empresas nacionales. El proceso de modernización de la flota de 42 trenes iniciales, que inició en 2019, representó un ahorro estimado de 502 mil millones de pesos frente a la compra de equipos nuevos.
Mira destacó que el sistema genera cada año 6,3 billones de pesos en beneficios ambientales y sociales para la región, lo que equivale a casi la mitad de la inversión de la nueva línea férrea.
Metro de Bogotá: transformación tecnológica y ambiental
El ingeniero José Leonidas Narváez Morales, gerente del Metro de Bogotá, presentó los avances de la primera línea de la ciudad, que ya alcanza un 62 % de ejecución y cuya entrada en operación está prevista para 2027. El proyecto contempla 23 km de trazado y 16 estaciones elevadas, y en septiembre de 2025 recibió su primer tren de seis vagones.
Narváez explicó que el sistema reducirá en su primer año más de 171.000 toneladas de CO₂, beneficiará principalmente a la población de estratos 1, 2 y 3, y permitirá a los habitantes del suroccidente de la capital ahorrar hasta dos horas diarias en desplazamientos.
En el plano tecnológico, la línea contará con trenes de automatización total (GoA4) que podrán circular sin conductor, con intervalos de hasta 90 segundos, gracias a un sistema inteligente de transporte que gestiona en tiempo real velocidad, ocupación y ubicación de cada tren. Asimismo, se implementará un recaudo interoperable, que permitirá a los usuarios acceder a metro, cables y otros modos de transporte con tarjeta bancaria, QR o billetera digital.
El proyecto también incluye la renovación de 1,4 millones de m² de espacio público, la construcción de 23 km de ciclovías y la instalación de 10.000 cicloparqueaderos, consolidando un modelo de movilidad limpia e integrada con la bicicleta.
Regiotram de Occidente: integración regional en marcha
La ingeniera Martha Caldas Niño, directora técnica de la Empresa Férrea Regional (EFR), presentó los avances del Regiotram de Occidente, proyecto que conectará a Bogotá con los municipios de Facatativá, Mosquera, Madrid y Funza a lo largo de 39,6 km. El sistema, 100 % eléctrico, contará con 17 estaciones y movilizará alrededor de 130 mil pasajeros diarios, es decir, más de 40 millones de viajes al año.
Actualmente, el Regiotram se encuentra en fase de construcción, con un avance cercano al 30 % en frentes de obra que incluyen viaductos, patios y estaciones. De acuerdo con el cronograma, el inicio de operación parcial está previsto para 2027, mientras que la entrada plena en servicio se proyecta para 2030.
Hub ferroviario nacional: visión de largo plazo
El ingeniero Enrique Posada Restrepo, exdirector Ferroviario Nacional y actual vocero del hub ferroviario nacional, presentó esta iniciativa conformada por más de 80 miembros entre empresas, universidades y expertos, con el apoyo del Metro de Medellín, la Cámara de Comercio de Medellín y la promotora del ferrocarril de Antioquia.
El objetivo es articular conocimiento, formación e industria nacional para que los proyectos ferroviarios trasciendan de las ideas a la ejecución. Posada advirtió sobre la necesidad de evitar experiencias fallidas como la de Venezuela, donde de los 13.000 km proyectados solo se construyeron 800 km, e insistió en que el éxito en Colombia dependerá de una estructura de proyectos realista, alianzas con el sector privado y acuerdos ambientales que den viabilidad a las obras.
El panel dejó en evidencia que el país atraviesa un momento decisivo en materia de movilidad férrea. Con proyectos en marcha en Medellín, Bogotá y Cundinamarca, y con la construcción de una visión nacional desde el hub ferroviario, la ingeniería colombiana enfrenta el reto de consolidar una red moderna, sostenible y articulada con las regiones.
Esto implica superar barreras históricas como la falta de continuidad institucional, la dispersión de esfuerzos y la débil integración con la planificación territorial. También requiere avanzar en la formación de talento especializado en sistemas ferroviarios, aprovechar el conocimiento acumulado en proyectos como el Metro de Medellín y el Metro de Bogotá, y abrir espacio a esquemas de financiación que involucren al sector privado sin descuidar el interés público.
El desafío es doble: por un lado, materializar los proyectos locales que ya muestran resultados concretos, y por otro, construir un sistema nacional de transporte férreo que conecte corredores estratégicos de carga y pasajeros, reduzca tiempos y emisiones, y mejore la competitividad del país frente a los mercados globales.







